19 de marzo de 2008

Ilustración en Hispanoamérica y odios ancestrales

Portada de la Enciclopedia (1751) de
Denis Diderot y Jean d’Alembert
.

El iluminismo hispanoamericano tuvo su cenit en el ámbito político. Las ideas de los Enciclopedistas, principalmente las aportadas por Rosseau, contribuyeron a hacer vacilar, ante los ojos de los hispanoamericanos, el prestigio de la monarquía española.

Por otra parte, si bien las ideas de la ilustración servirán de fundamento ideológico para la emancipación de las colonias españolas, a principios del siglo XIX, es importante reconocer que durante gran parte del siglo XVII, el impulso ilustrado genera un desarrollo cultural notable, donde se destaca la creación de:

- Universidades de la Habana (1721), Caracas (1725) [1] y Santiago de Chile (1758)
- Escuela de Medicina de México (1783),
- Anfiteatro Anatómico de Lima (1753)
- Observatorio Astronómico de Bogotá (1803)
- Cátedra de Medicina, en Buenos Aires la (1801)
- Bibliotecas públicas en México (1762), en Bogotá (1777), en Quito (1772), en la Habana (1793).

Se fundan los primeros periódicos; se construyen imprentas en sitios que carecían de ellas; se realizan expediciones científicas, algunas de ellas costeadas por la corona española; se explora el continente y se ordenan sus hallazgos; a la vez que se suscita en las regiones un interés nuevo por la ciencia.

Este desarrollo le da un carácter particular a la región, auténtica mezcla de razas, a medio camino entre el desarrollo de las naciones de origen anglosajón y el tribalismo que, aun hoy, prevalece en numerosas regiones de África, donde se asesina o mutila para hacer la voluntad de un jefe de tribu, un rey o un candidato político.

Sería deseable que, al igual que se resaltan, con tanta frecuencia, las expresiones de las cultura indígenas en Venezuela, también se mostraran los logros culturales de la ilustración española. De esa forma, en lugar de exacerbar odios históricos y de clase, como hoy se observa en el país, se daría una visión más equilibrada y positiva de lo que significó el período de la colonia.

Algunos textos consultados tratan de explicar por qué las jóvenes naciones hispano americanas no se desarrollaron de manera armónica y eficiente. Hay hipótesis que proponen que la democracia fue instaurada de manera demasiado temprana en la región. La monarquía veía con desdén este sistema, y en lugar de servir como “guía a distancia” de sus antiguas colonias, demostraba menosprecio y poco interés por los acontecimientos, personajes y logros culturales que, sin duda, se daban en Hispanoamérica. Pocos corresponsales escribían sobre América. Las reseñas periodísticas, en su mayoría, informaban sobre algún levantamiento indígena, o sobre personajes que, viviendo en Latinoamérica, eran españoles o habían estudiado en universidades españolas.

Resulta interesante descubrir que hubo más de una voz, en los tiempos pre independentista, que proponían la creación de una confederación hispano española. Específicamente, el reinado de Carlos III, especialmente a partir de 1766, se caracteriza por una profunda renovación en la vida cultural y política española. Bajo su auspicio tuvo lugar la expedición científica más importante de este periodo, organizada por el ilustrado y marino italiano Alejandro Malaspina. Se lleva a cabo entre 1789 y 1794, y era parte de un plan de reforma del sistema colonial español, que proponía la transformación de las colonias en naciones libres bajo el control directo de la monarquía. Carlos III, deseaba crear una liga de naciones libres bajo el control de España. Esta idea, aunque posiblemente inspirada en conveniencias económicas, podría haber contribuido, de haberse concretado, a un desarrollo progresivo, estructurado y sustentable de las naciones libres de origen hispano. 

Sabido es como, luego de una década de guerra de independencia, la otrora Capitanía General de Venezuela, que llegó a contar con inmensas reservas de oro en sus arcas, las cuales hacían posible una economía próspera y una dinámica social, política y comercial estructurada, pasó a convertirse en república en ruinas, extremadamente débil en lo institucional, donde un sólo hombre (Bolívar) era quien decidía a quién se le otorgaba una pensión, un sueldo, o una dádiva. Triste realidad que se ha repetido a lo largo de la historia republicana, cuando el pensamiento que ha privado es el populismo, en lugar de un proyecto de país sustentable y basado en el valor del trabajo y la existencia de instituciones sólidas e independientes. 

Estas fueron parte de las conclusiones sobre el trabajo monográfico “La Ilustración”, para el curso Introducción a la Filosofía, correspondiente al tercer trimestre de Educación Informática en el IUPMA. Si usted desea obtener el texto completo en formato PDF, puede solicitarlo a través de este blog, indicando nombre y correo electrónico.

[1] Universidad Central de Venezuela. Fundada en 1696; fue en 1725 cuando se constituyó con privilegio real y pontificio.
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