11 de mayo de 2015

Cinco mitos sobre los libros de texto digitales


1. Son como los libros de texto en papel, pero consultables a través de un ordenador o tableta. Trasladar los libros impresos a la pantalla y no aprovechar las posibilidades que brinda la web 2.0 es un error. Los buenos libros de texto digitales ofrecen un sinfín de posibilidades que los diferencian de las versiones impresas: son ricos en material multimedia, totalmente personalizables por el profesor, interactivos, facilitan el trabajo colaborativo, son hipertextuales y están en constante actualización. Mucho más que simples libros de texto impresos. Si quieres un ejemplo, echa un vistazo a los Cuadernos de estudio de aulaPlaneta. 



2. Los niños no pueden trabajarlos ni hacer anotaciones. Esta idea también es errónea. Los buenos libros de texto digitales permiten a los alumnos subrayar y realizar anotaciones de manera digital, con la ventaja de que luego, si lo desean o se equivocan, las pueden borrar. Las dudas, los trucos de memorización, los datos curiosos que el profesor comenta en clase… todo pueden apuntarlo en el libro de texto digital. Algunos apostillarán que así no aprenden a escribir en papel… En contra de esta afirmación hay que decir que el libro de texto digital es una herramienta más que no impide al alumno llevar una libreta o cuaderno donde pueda anotar y apuntar a mano lo que desee.

3. El libro de texto digital abre la puerta a las distracciones de la Red. Este es el miedo de muchos profesores. Sin embargo, lo que abre la puerta a las distracciones de la Red no es la herramienta, sino el aburrimiento, la pasividad en clase. Esta desconexión de los alumnos puede evitarse si se les implica en su propio aprendizaje, si se les anima a ejercer en clase un rol activo. Son varias las metodologías que permiten este cambio: el aprendizaje por proyectos, el aprendizaje colaborativo, la pedagogía inversa o flipped classroom, etc. Los buenos libros de texto digitales favorecen y facilitan su aplicación en el aula.

4. Para estudiar es mejor el libro en papel. La creencia de que leemos mejor en papel está muy extendida. A menudo no se tiene en cuenta que el cerebro es muy flexible, y no es lo mismo preguntar a un nativo digital que a personas cuya educación ha estado ligada al libro impreso. Además, los libros de texto digitales incluyen numerosos elementos para potenciar la memoria fotográfica, como imágenes, recursos gráficos y vídeos, y muchos de los recursos interactivos que integran potencian un aprendizaje más significativo, más basado en la comprensión y en la aplicación de los conocimientos al mundo real, y menos en la memorización. Por otro lado, alumnos con necesidades especiales, como los disléxicos, leen con más facilidad los textos digitales al permitir los dispositivos aumentar el tamaño de la letra.

5. Son más caros porque hay que comprar una tableta o un ordenador. Al contrario, la conexión a un servicio educativo digital como aulaPlaneta, que da acceso a nueve asignaturas de seis cursos de Primaria y Secundaria, puede abaratar el coste de los libros hasta en un 70 %. Hay que considerar la inversión en la tableta o en el ordenador como algo imprescindible, ya que los alumnos del siglo XXI se enfrentan a un panorama laboral donde estas herramientas son básicas. Además, estos dispositivos, junto con los libros de texto digitales y las distintas herramientas, recursos y materiales 2.0, son fundamentales para que desarrollen su competencia digital y adquieran autonomía a la hora de aprender. 


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